miércoles, 26 de diciembre de 2012

El turismo en España

Cuatro ciudades del interior de España de gran atractivo histórico,cultural y gastronómico: Ávila, León, Mérida y Toledo

Según la Organización Mundial del Turismo, España se trata del cuarto país del mundo en cuanto a número de turistas extranjeros, con más de cincuenta y tres millones de turistas en el año 2010, por detrás de Francia, Estados Unidos y China.

España es un país turístico, que atrae a millones de viajeros todos los años, por sus playas, su patrimonio artístico y por la variedad gastronómica que posee.
El sector del turismo representa aproximadamente un 10% del Producto interior bruto del país, con respecto a los ingresos del sector por países.

Además, un activo turístico tanto nacional como internacional son sus monumentos y ciudades; España posee el mayor número de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, junto con Italia, llegando a sumar cuarenta y un lugares con dicha designación. Hay trece ciudades españolas que tienen el título de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, como Ávila, Segovia, Toledo, Mérida, Córdoba, Cuenca…



Evolución del turismo en el siglo XX
Durante la dictadura franquista el turismo se concibió como una nueva y buena fuente de ingresos para el país. La expansión del turismo está relacionada con el desarrollo social y económico de las naciones. El turismo no se desarrolló verdaderamente hasta que llegó una medida social, las vacaciones pagadas, que se alcanzó a partir de los años 30 para la población de los países industrializados. Con esto se promovió el turismo en general.

La Segunda Guerra Mundial frena cualquier iniciativa de turismo en el mundo, pero tras ella, apenas llegan turistas a España, ya que se considera nuestro país como una dictadura aliada al Nazismo y condenada por la ONU.

Nace el Ministerio de Información y Turismo en 1951, cuyo primer ocupador será Gabriel Arias Salgado. Los promotores del turismo español muestran una España que ofrece sol, playas, parajes naturales poco explotados, gastronomía y precios bajos. Además, se amplía la red de paradores y albergues y se lanza la campaña Spain is different”.

En los 50, se da un crecimiento del turismo y las agencias de viaje españolas se multiplican a raíz de la primera, Viajes Marsanrof (Actual Viajes Marsans).
Los precios bajos y las ventajas fiscales hacen que los extranjeros comiencen a invertir en el sector. Conrad Hilton abre su primer hotel en Madrid, el “Castellana Hilton” en 1953.

El Plan de Estabilización de 1959 supuso el comienzo del boom turístico, motivado por el crecimiento del poder adquisitivo de la nueva clase media, además, de el bajo coste y mejoras de las infraestructuras turísticas.




Gracias al turismo, España, dispone en la dictadura de las divisas necesarias para acelerar y consolidar el crecimiento económico en los años sesenta y posteriormente, ya que el turismo se convierte en uno de los pilares de la economía, pero a costa de una serie de daños, como el grave deterioro ecológico de parte del litoral.
La oferta turística se concentró primordialmente en la Costa Brava y la Costa del Sol, así como en las Islas Canarias y en las Islas Baleares.

En los años ochenta predominaba el turismo de nivel medio-bajo y se intentó mejorar la oferta turística potenciando el turismo de calidad, ya que se habían deteriorado los modelos de dependencia con operadores internacionales y, al entrar en crisis el modelo tradicional de sol y playa, aparecen nuevas formas para solventar el desplome turístico.

Con la adhesión de España enla Comunidad Económica Europea en 1986 se sucedió un importante hito en cuanto al turismo, ya que se facilitó la llegada de turistas que principalmente eran extranjeros de países europeos.


Por la crisis turística, se fomentaron nuevas modalidades de turismo, como el turismo de la tercera edad, el turismo deportivo, rural, urbano, cultural…De esta forma forma se pudo disminuir la dependencia del exterior, motivando un turismo interior con más expectativas. Este cambio de modelo se recogió en el Libro Blanco del Turismo de 1990.

En los años noventa se produce el segundo boom turístico español;  competidores turísticos como Marruecos y Argelia ven disminuida su afluencia por la Guerra del Golfo, además de que se organiza en España acontecimientos como La Exposición Universal de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona, que motivan las visitas turísticas y mejoran la imagen de España en el mundo.


Turismo extranjero

España es el segundo país del mundo que más turistas extranjeros recibe, según la Organización Mundial del Turismo, por detrás de Francia, y disfruta de una cuota del 7% del turismo mundial.
España recibió un total de 56,7 millones de turistas extranjeros durante el  2011, según datos del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. De estos, el 84,3% vinieron a España por razones de ocio o de vacaciones, el 7,2% por motivos de trabajo o negocios, el 4,8% por motivos personales, y el resto por otros motivos.

La mayor parte procedían de Europa occidental y septentrional, y suelen ser alemanes, británicos, franceses, italianos y portugueses en busca de sol y playa. Los destinos más elegidos son Cataluña, Islas Baleares, Islas Canarias, Andalucía y Comunidad Valenciana. Todos estos lugares coinciden en ser Comunidades Autónomas que están bañadas por el Mar Mediterráneo. Barcelona es la ciudad más visitada de toda España.

Turismo nacional
A pesar de que el turismo extranjero es muy abundante, no hay que olvidarse del turismo nacional, ya que los residentes en España hicieron más de ciento cincuenta mil viajes dentro del país, con más de seiscientas cincuenta y seis mil pernoctaciones.
Los viajes de turismo nacional se hicieron principalmente por motivos de ocio y vacaciones aunque también se realizaron por visitas a familiares y amigos, por motivos de trabajo y por estudios.

 

El turismo nacional está más equitativamente repartido por la geografía española que el de origen extranjero. Aunque Andalucia es el principal destino turístico nacional, también están otros puntos turísticos como la Comunidad Valenciana, y Cataluña. Posteriormente, se encuentran Castilla y León, Galicia, Castilla La Mancha y la Comunidad de Madrid.

La gastronomía española es amplia y variada, con platos típicos como la paella, el cocido, la fabada, el jamón ibérico, el marisco o el pescado. Además, España es el primer productor del aceite de oliva, que se emplea en una gran variedad de platos, y es muy apreciado en otros países.

Por lo tanto, España se trata de un país que recibe turismo tanto nacional como internacional, y los lugares más conocidos y visitados suelen ser las zonas costeras. Y, por ello, centraré la información de las siguientes entradas del blog acerca de lugares emblemáticos del interior del país, que son ciudades plagadas de un gran enriquecimiento histórico, cultural, monumental y gastronómico, las cuales merece mucho la pena conocer.

Las ciudades turísticas seleccionadas para descubrir sus enclaves históricos y monumentales y, tratar un poco de su destacable gastronomía tradicional han sido las cuatro siguientes:
Ávila, León, Mérida y Toledo






View Ciudades turismo interior in a full screen map
ÁVILA

Ávila es una ciudad española situada en la comunidad autónoma de Castilla León, es la capital de provincia que más altitud tiene de España. Se encuentra a unos 115 km de distancia de Madrid con una extensión de 231.9 km2, y tiene una población de 59.000 habitantes. En 1985 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, por su antiguo y bien conservado casco histórico medieval.

Es conocido por su orígenes de asentamientos castos cerca de Ávila , de los cual se pueden visitar la Mesa de Miranda en Chamartín, el de Ulaca en Solosancho, el de Castillejos en Sanchorreja, las Cogotas en Cardeñosa, o la Mesa de Miranda en Cahmartín.

La primera familia en asentarse en Ávila fueron los Vettones, de la civilización celta, que poblaron la provincia de Ávila, Salamanca y una parte de Portugal. Lo que hoy simboliza a esa familia es el verraco, una estatua realizada en piedra situada en la plaza de Adolfo Suárez, el que se encuentra en la puerta del palacio de  los Verdugos, vigilado por el Torreón de los Guzmanes.

En el periodo de la romanización, se urbanizó la cuidad antigua, donde se puede comprobar claramente el antiguo foro, que hoy es llamada la plaza del Mercado Chino; también podemos observar los restos de los edificios  funerarios romanos que forman parte de la muralla que abunda en el jardín de San Vicente, donde se encuentra la necrópolis romana. 

En este periodo tenemos que nombrar a un personaje importante  en aquella época San Segundo, hoy  patrón de la  ciudad. Junto al rio Adaja, afluente del rio Duero, se encuentra la ermita que lleva su nombre. Fue nombrado por San Pedro para evangelizar a la península Ibérica y se convirtió en el primer obispo de Ávila. 

También cabe nombrar a los santos hermanos, Vicente, Sabina y Cristeta que fueron martirizados en el descampado donde hoy existe la basílica que lleva su nombre. Unos de los tesoros del románico abulense.


Basílica de San Vicente

También destaca el monasterio de Santa María la Antigua, únicamente se conserva el ábside de la época visigoda de Ávila.

Ávila se convirtió en una ciudad fronteriza entre los árabes que estaban asentados en la mitad sur y los cristianos que se situaban en la mitad norte. La ciudad se convirtió en una tierra de nadie hasta la reconquista del conde Raimundo de Borgoña, que  lo colonizó de nuevo, él fue quién mando construir la muralla para poder garantizar y fortificar la seguridad de la ciudad.

Muralla de Ávila

Junto a la construcción de la muralla también se hizo El Episcopio, una sala que se utilizaba en el palacio episcopal. Mucho más tarde también  se construyó la iglesia románica, que se organizó los barrios por oficios. En estos barrios también se incluyeron una minoría de habitantes judíos y árabes que se instalaron en los intramuros del Mercado Chico.

Ávila fue la sede de los partidos de guerras civiles castellanas de los infantes Alfonso y Enrique IV y después se convirtió en el lugar donde descansa eternamente el príncipe Don Juan, enterrado en el Real Monasterio de Santo Tomás, un edificio de construcción gótica al estilo hispanoflamenco.

Fue en el siglo XVI cuando se levantan palacios renacentistas. Ávila fue visitada por todos los reyes y príncipes. Y en esa época fue cuando nació la figura más universal, Santa Teresa de Jesús: una mujer adelantada a su época.

Los siguientes siglos para Ávila fueron nefastos, la adjudicación de las cortes en Madrid hizo que toda la nobleza cerrara sus castillos para afincarse en la capital: la ciudad quedó de nuevo abandonada. Y a fínales del siglo XIX, empezó a terminar la decadencia de todo el tiempo atrás, ya que con la fabricación del ferrocarril hizo que la ciudad estuviera más cerca de la capital.

En Ávila se puede encontrar una rica gastronomía como las legumbres típicas de la tierra, las judías blancas o pintas de Barco de Ávila, las carillas o los garbanzos de la Moraña. Es una cocina de platos fuertes y de cuchara. Platos como el cocido Moragueño hecho con hortalizas y legumbres, repollo arriero, pimientos rellenos y las populares patatas revolconas. Ávila también posee embutido de la tierra con las matanzas; el lomo, los chorizos de olla y las morcillas. También es conocida en la gastronomía a ternera de Ávila, el chuletón a la parrilla, el cochinillo, el cabrito, el cordero y la caza. Para la repostería tenemos las yemas de Santa Teresa, torrijas, amarguillos, huesitos, tortas y empiñonados. También nos ofrece de sus tierras los vinos de Cebreros o de El Tiemblo.



LEÓN


León es una ciudad española situada en el noroeste de España, que pertenece a la comunidad autónoma de Castilla y León; tiene 132.744 habitantes en una extensión de 708.1 km2. Nació para ser un campamento militar romano,y su misión principal era controlar la rebelde zona norte y proteger las explotaciones mineras. 

A partir del año 74 se produjo una despoblación por el hecho de la conquista musulmana.
La ciudad fue reconquistada a principios en el siglo X por el rey Ordoño II, y decidió fijar allí la sede real después de pasar las invasiones bárbaras y la dominación árabe.

Al final del mismo siglo, Almanzor arrasó la ciudad dejando tan solo unos trozos de muralla para que las ruinas hicieran recordar que fue él quien acabó con la capital principal de los cristianos.

La ciudad empezó a entrar en declive por la privacidad de la capitalidad en la reconquista del sur y por la unión dinástica con Castilla. Tras un periodo de mejora en el siglo XX, la ciudad vuelve a resentirse por su demografía antigua, el hundimiento de la minería y  la decadencia de la agricultura.

Catedral de León
En León podemos visitar la Catedral, una de las más hermosas catedrales góticas de España, de la que tiene una elegancia única y poca habitual en este país, por lo que recibe el sobrenombre de Pulchra Leonina. Su planta es muy parecida a la de Reims, con las tres naves vista desde el centro de la catedral y sus sistemas de bóvedas  muy parecidas a las de Amiens y Beauvais. Lo más bonito  y espectacular se encuentra en el interior, las cristaleras de diferentes tonalidades iluminan el interior y convierte a este monumento como la Catedral de la luz.


Interior de la Catedral

También está la Basílica de San Isidoro, ese templo fue dedicado a San Juan Bautista, es un edificio románico y la puerta principal está abocinada con tres columnas y tres roscas de arco. Presenta como características la ley de adaptación al marco. El tímpano presenta la Ascensión de dos ángeles. La capilla central es de estilo hispano – flamenco, rematada con bóvedas de estrella. Existen aproximadamente unos doscientos capiteles y de diversos modelos. La capilla Mayor está compuesto por un retablo de veinticuatro tablas renacentistas.

El Parador  Hostal de San Marcos y la Iglesia tiene una fachada de las más destacadas del renacimiento español, tiene la cristalería calada y en candeleros, en los zócalos tiene decorado medallones con personajes de la Historia de España y encima forman cabezas de ángeles.

Plaza Mayor de León


Para conocer los productos representativos de la provincia leonesa,  hay que saber, que León es una de las regiones con mayor número de productos tradicionales agropecuarios de Europa. Además, estos alimentos  se elabora de la forma más tradicional y natural posible. Su clima y ganadería hacen que sea una de las provincia de la región española mas importante en este sector.

También, es unos de los pasos obligados de los peregrinos que hacen el Camino de  Santiago  por el itinerario de la ruta de la plata, por sus exquisitas recetas.

La tradición de los curados de sus embutidos ( con sal y humo o adobo y humo ) y el clima ( zona montañosa y bajas temperaturas a lo largo del año )hacen que en León hacen que tenga un gusto especial en el arte culinario, como la cecina, el salchichón  y el chorizo entre otros.

El vino del Bierzo se hace con uvas de las tierras del Bierzo. El clima de la comarca semi-humedo y templado es muy importante para el cultivo de estas viñas. Estos vinos son para acompañar con cualquier comida y para el tapeo.

MÉRIDA

Mérida es una ciudad española, capital de Extremadura, situada al norte de Badajoz,  por la cual atraviesan dos ríos, el Guadiana y el Albarregas. Mérida fue declarado por la UNESCO en 1993: Patrimonio de la Humanidad. La ciudad de Mérida está dividida en,aproximadamente, unos treinta barrios, y su término municipal mide en superficie 835.60 metros cuadrados. En el año 2011 se registraron en su censo 57.797 habitantes.
Fue fundada por Roma en el año 25 a.C. por el emperador Octavio Augusto. La ciudad fue construida y se convirtió en capital romana en Lusitania. Mérida después de las invasiones bárbaras, llegó a ser capital del Reino Visigodo en Hispania hasta que cayó en manos musulmanas en el año 713, y posteriormente fue reconquistada por los cristianos en 1230.
Mérida cuenta con un gran número de monumentos y estructuras que mantiene viva la historia de muchos siglos atrás. Para el turismo podemos citar:
El Teatro Romano, es el más visitado y el más emblemático de la ciudad. Tiene un aforo de unas 6.000 personas, de las cuales se pueden apreciar las tres clases de graderío que existen para las diferentes clases sociales. En el escenario se puede observar el intercolumnio y las estatuas de emperadores romanos. Y en la parte posterior hay un peristilo ajardinado y un pequeño templo para el culto, también existen unas dependencias para los actores.
Teatro romano de Mérida

El Anfiteatro Romano, se encuentra al lado del Teatro, su capacidad es de aproximadamente de unos 14.000 espectadores. Este recinto estaba dedicado a espectáculos de animales salvajes y gladiadores. Posteriormente  fue utilizada como necrópolis.
La Casa de Mitreo, es con el nombre que actualmente se conoces a una antigua residencia de la época romana. La casa está distribuida en habitaciones familiares, zonas comerciales, jardines, patios, termas y peristilo. En el interior existen pinturas y mosaicos en los restos de sus muros.

El Circo Romano (Hipódromo), con un aforo de 30.000 espectadores, es unos de los más grandes del mundo romano, con un espigón central de 233m. Las gradas también se dividían en zonas reservadas dependiendo de la clase social.

Acueducto de San Lázaro, se construyo para conducir las aguas subterráneas del rio Albarregas, que se distribuía al Teatro, Anfiteatro y al centro de la ciudad; aproximadamente mediría dieciséis metros de altura y unos 1.600 metros de longitud.

Acueducto de los Milagros, la función de este acueducto era para transportar el agua que traía a la ciudad por el embalse de Proserpina y así poder salvar la depresión del río Albarregas; mide veinticinco metros de altura y tiene  unos ochocientos treinta metros de longitud.

Acueducto de los Milagros


El Arco de Trajano, es unos de los monumentos que más admiración despierta entre los viajeros, mide unos quince metros de altura y se cree que bajo él  cruzaba el “Kardo Maximus”, unas de las vías principales de la ciudad.

El Templo de Diana, era un templo destinado solo al culto Imperial, es el único edificio arquitectónico religioso que se conserva. Junto a los hallazgos escultóricos se puede ver la importancia religiosa del templo, las columnas acanaladas y de granito estaban estucadas y pintadas de rojo, sus capiteles son de estilo corintio.

Templo de Diana


La Alcazaba árabe, se construyó aproximadamente en el año 835, siendo Abd- al Rhamán el emir de Córdoba, esta situada sobre el río Guadiana y al lado del puente romano. Era un recinto militar que velaba la seguridad de la ciudad. En el interior del castillo se construyó un aljibe que se escavó en rocas, y en la actualidad se puede visitar, y se podrá ver  lo bien conservado que se mantiene. Alfonso IX reconquistó Mérida a los árabes y el castillo sería entregado un siglo después.

Entre otros muchos lugares podemos nombrar la Basílica de Santa Eulalia, la morería, la Catedral de Santa María…

La gastronomía en esta tierra extremeña ofrece un amplio abanico de aperitivos y raciones, de los cuales podemos citar alguno como: los espárragos trigueros, los callos, el morro de cerdo, los caracoles, las ancas de rana, las criadillas… También es conocida por sus embutidos, del cual podemos destacar el jamón de cerdo ibérico y el queso. Los platos más típicos son el guisado de cabrito o de cerdo, el conejo, la perdíz, el gazpacho, el zorongollo, los repápalos con leche, el cojondongo y el Zorongollo.A lo que se refiere en repostería y platos dulces nos puede ofrecer  los pestiños, las floretas de miel, las perrunillas o las bollas de chicharrones.




TOLEDO

Toledo es una ciudad situada aproximadamente a 70 Km de Madrid, la capital de España. Pertenece y es capital de la Comunidad Autónoma de Castilla la Mancha, y la extensión de su término municipal es de 232,1 km² con una población de unos 83.100 habitantes.

Toledo fue declarada por la UNESCO en 1986 como Patrimonio de la Humanidad y considerada por muchos como una segunda Roma. La ciudad está rodeada por el río Tajo y  es única por sus detalles, su cultura y su historia. Por ella pasaron tres culturas: la musulmana, la hebrea y la cristiana, conservando a lo largo de los años  iglesias, sinagogas, mezquitas, conventos, murallas, puentes, torreones, castillos y una gran cantidad de edificios que hacen que las calles de Toledo sea un museo al descubierto.
El primer asentamiento de Toledo fueron unos castros, de los que después se levantó una ciudad celtibérica y amurallada. Unos de los primeros castros  esta en el Cerro del Bú, a orillas del río Tajo, que en la actualidad se encuentra el Museo del Hospital de Santa Cruz.
Los romanos a manos del general Marco Fulvio Nobilior, conquistaron la ciudad tras una larga resistencia en el año 193 a.C. La reconstruyeron  y la nombraron como “Toletum”. La ciudad se hizo con una industrialización muy importante de hierro.
La civilización romana dejó una gran cantidad de vestigios en toda la extensión toledana, como un circo, un acueducto, un anfiteatro, calzadas, termas, aliviaderos…
En el año 411, fue conquistada por los alanos que solo le duró apenas 7 años porque fueron conquistados por los visigodos. Una vez vencidos por  Agila Atanagildo construyó su corte en la ciudad y, posteriormente, con Leovigildo se convirtió en la capital del reino hispanogodo.
El general Táriqibn Ziyad, conocido entre ellos como “el pegador”, conquistó y gobernó Toledo a partir del Año 711 sin dificultades ni oposición ninguna por el motivo que la mayoría de la población había huido. Los árabes llamaron a la ciudad Tulaytula.
 Alfonso VI de León y Castilla hace su reinado mediante un acuerdo con el rey Taifa que era quien la gobernaba, el acuerdo consistía en que tenía que garantizar a los musulmanes la seguridad  y sus bienes. Tras el traspaso de poderes toleró la práctica de las religiones judías y musulmanas, pero no duró mucho tiempo. Alfonso VI de León y Castilla construyó la catedral sobre la mezquita mayor que a su vez estaba sobre la antigua catedral visigoda.
La Catedral de Toledo es un edificio del periodo gótico clásico, iniciado en 1226, y forma parte de la gran trilogía de catedrales del gótico clásico de la Corona de Castilla derivadas de la arquitectura del norte de Francia del siglo XIII.

Catedral de Toledo

El rey de León y Castilla Alfonso VI toma Toledo en 1085 prometiendo tolerancia a las gentes y creencias de los conquistados. Pero, su mujer Constanza y al nuevo obispo Bernard de Sedirac, ambos franceses, que aprovecharon la ausencia del monarca dos años después para tomarla y consagrarla por la fuerza. Aunque el enfado de Alfonso VI fue muy grande, las circunstancias no permitían marcha atrás y desde 1087 la mezquita mayor de Toledo se convirtió en la nueva catedral de Santa María.


Tras una guerra civil  y un largo asedio, Pedro I tomó Toledo en 1369 y la ciudad se convirtió en unos de los principales productores de armas, industria sedera, pañeros castellanos...
Los Reyes Católicos urbanizaron y engrandecieron la ciudad, e Isabel la Católica mandó construir en Toledo el monasterio de San Juan de los Reyes como conmemoración de la batalla de Toro y para ser enterrada allí con su marido, cuyos restos descansan allí hoy.
Ya en el siglo XX, Toledo, con la guerra civil española (1936 -1939), pasó a ser zona republicana, sin embargo un grupo de sublevados  se refugiaron en el Alcázar, el cual fue totalmente reconstruido después del asedio que sufrió que lo dejó casi destruido.

Interior del Alcázar de Toledo

La gastronomía en Toledo es arraigada en sus tradiciones, cazadora y pastora. Combinando platos moriscos y cristianos, con un buen número de platos cabe destacar alguno como el cochifrito, o  la caldereta manchega de pierna de cordero. También  podemos degustar platos de carne, como el cochinillo asado y el cordero. Pero lo más demandado y llamativo de su cocina es el venado o jabalí, la perdiz estofada, codornices en escabeche, conejo al ajillo. También es rico en hortalizas, del cual podemos degustar un plato único como es el pisto manchego o el bacalao en salazón entre otras muchas. Y como delicias regionales podemos destacar el queso manchego y el mazapán. De sus tierras podemos memorar un vino de gran calidad  los denominados La Mancha y Méntrida.