Ávila es una ciudad española situada
en la comunidad autónoma de Castilla León, es la capital de provincia que más
altitud tiene de España. Se encuentra a unos 115 km de distancia de Madrid con
una extensión de 231.9 km2, y tiene una población de 59.000 habitantes. En 1985
fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, por su antiguo y bien
conservado casco histórico medieval.
Es
conocido por su orígenes de asentamientos castos cerca de Ávila , de los cual
se pueden visitar la Mesa de Miranda en Chamartín, el de Ulaca en Solosancho,
el de Castillejos en Sanchorreja, las Cogotas en Cardeñosa, o la Mesa de
Miranda en Cahmartín.
La primera
familia en asentarse en Ávila fueron los Vettones, de la civilización celta, que
poblaron la provincia de Ávila, Salamanca y una parte de Portugal. Lo que hoy
simboliza a esa familia es el verraco, una estatua realizada en piedra situada
en la plaza de Adolfo Suárez, el que se encuentra en la puerta del palacio
de los Verdugos, vigilado por el Torreón
de los Guzmanes.
En el periodo
de la romanización, se urbanizó la cuidad antigua, donde se puede comprobar
claramente el antiguo foro, que hoy es llamada la plaza del Mercado Chino; también podemos observar los restos de los edificios funerarios romanos que forman parte de la muralla
que abunda en el jardín de San Vicente, donde se encuentra la necrópolis
romana.
En este periodo tenemos que nombrar a un personaje importante en aquella época San Segundo, hoy patrón de la
ciudad. Junto al rio Adaja, afluente del rio Duero, se encuentra la
ermita que lleva su nombre. Fue nombrado por San Pedro para evangelizar a la
península Ibérica y se convirtió en el primer obispo de Ávila.
También cabe
nombrar a los santos hermanos, Vicente, Sabina y Cristeta que fueron
martirizados en el descampado donde hoy existe la basílica que lleva su nombre.
Unos de los tesoros del románico abulense.
| Basílica de San Vicente |
También
destaca el monasterio de Santa María la Antigua, únicamente se conserva el
ábside de la época visigoda de Ávila.
Ávila se
convirtió en una ciudad fronteriza entre los árabes que estaban asentados en la
mitad sur y los cristianos que se situaban en la mitad norte. La ciudad se
convirtió en una tierra de nadie hasta la reconquista del conde Raimundo de
Borgoña, que lo colonizó de nuevo, él fue
quién mando construir la muralla para poder garantizar y fortificar la
seguridad de la ciudad.
Junto a la construcción de la muralla también se hizo El Episcopio, una sala que se utilizaba en el palacio episcopal. Mucho más
tarde también se construyó la iglesia románica,
que se organizó los barrios por oficios. En estos barrios también se incluyeron
una minoría de habitantes judíos y árabes que se instalaron en los intramuros
del Mercado Chico.
| Muralla de Ávila |
Ávila
fue la sede de los partidos de guerras civiles castellanas de los infantes
Alfonso y Enrique IV y después se convirtió en el lugar donde descansa
eternamente el príncipe Don Juan, enterrado en el Real Monasterio de Santo
Tomás, un edificio de construcción gótica al estilo hispanoflamenco.
Fue en
el siglo XVI cuando se levantan palacios renacentistas. Ávila fue visitada por
todos los reyes y príncipes. Y en esa época fue cuando nació la figura más
universal, Santa Teresa de Jesús: una mujer adelantada a su época.
Los
siguientes siglos para Ávila fueron nefastos, la adjudicación de las cortes en
Madrid hizo que toda la nobleza cerrara sus castillos para afincarse en la
capital: la ciudad quedó de nuevo abandonada. Y a fínales del siglo XIX, empezó
a terminar la decadencia de todo el tiempo atrás, ya que con la fabricación del
ferrocarril hizo que la ciudad estuviera más cerca de la capital.
En Ávila
se puede encontrar una rica gastronomía como las legumbres típicas de la
tierra, las judías blancas o pintas de Barco de Ávila, las carillas o los
garbanzos de la Moraña. Es una cocina de platos fuertes y de cuchara. Platos
como el cocido Moragueño hecho con hortalizas y legumbres, repollo arriero,
pimientos rellenos y las populares patatas revolconas. Ávila también posee
embutido de la tierra con las matanzas; el lomo, los chorizos de olla y las
morcillas. También es conocida en la gastronomía a ternera de Ávila, el chuletón a la
parrilla, el cochinillo, el cabrito, el cordero y la caza. Para la repostería
tenemos las yemas de Santa Teresa, torrijas, amarguillos, huesitos, tortas y
empiñonados. También nos ofrece de sus tierras los vinos de Cebreros o de El
Tiemblo.
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