miércoles, 26 de diciembre de 2012

ÁVILA

Ávila es una ciudad española situada en la comunidad autónoma de Castilla León, es la capital de provincia que más altitud tiene de España. Se encuentra a unos 115 km de distancia de Madrid con una extensión de 231.9 km2, y tiene una población de 59.000 habitantes. En 1985 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, por su antiguo y bien conservado casco histórico medieval.

Es conocido por su orígenes de asentamientos castos cerca de Ávila , de los cual se pueden visitar la Mesa de Miranda en Chamartín, el de Ulaca en Solosancho, el de Castillejos en Sanchorreja, las Cogotas en Cardeñosa, o la Mesa de Miranda en Cahmartín.

La primera familia en asentarse en Ávila fueron los Vettones, de la civilización celta, que poblaron la provincia de Ávila, Salamanca y una parte de Portugal. Lo que hoy simboliza a esa familia es el verraco, una estatua realizada en piedra situada en la plaza de Adolfo Suárez, el que se encuentra en la puerta del palacio de  los Verdugos, vigilado por el Torreón de los Guzmanes.

En el periodo de la romanización, se urbanizó la cuidad antigua, donde se puede comprobar claramente el antiguo foro, que hoy es llamada la plaza del Mercado Chino; también podemos observar los restos de los edificios  funerarios romanos que forman parte de la muralla que abunda en el jardín de San Vicente, donde se encuentra la necrópolis romana. 

En este periodo tenemos que nombrar a un personaje importante  en aquella época San Segundo, hoy  patrón de la  ciudad. Junto al rio Adaja, afluente del rio Duero, se encuentra la ermita que lleva su nombre. Fue nombrado por San Pedro para evangelizar a la península Ibérica y se convirtió en el primer obispo de Ávila. 

También cabe nombrar a los santos hermanos, Vicente, Sabina y Cristeta que fueron martirizados en el descampado donde hoy existe la basílica que lleva su nombre. Unos de los tesoros del románico abulense.


Basílica de San Vicente

También destaca el monasterio de Santa María la Antigua, únicamente se conserva el ábside de la época visigoda de Ávila.

Ávila se convirtió en una ciudad fronteriza entre los árabes que estaban asentados en la mitad sur y los cristianos que se situaban en la mitad norte. La ciudad se convirtió en una tierra de nadie hasta la reconquista del conde Raimundo de Borgoña, que  lo colonizó de nuevo, él fue quién mando construir la muralla para poder garantizar y fortificar la seguridad de la ciudad.

Muralla de Ávila

Junto a la construcción de la muralla también se hizo El Episcopio, una sala que se utilizaba en el palacio episcopal. Mucho más tarde también  se construyó la iglesia románica, que se organizó los barrios por oficios. En estos barrios también se incluyeron una minoría de habitantes judíos y árabes que se instalaron en los intramuros del Mercado Chico.

Ávila fue la sede de los partidos de guerras civiles castellanas de los infantes Alfonso y Enrique IV y después se convirtió en el lugar donde descansa eternamente el príncipe Don Juan, enterrado en el Real Monasterio de Santo Tomás, un edificio de construcción gótica al estilo hispanoflamenco.

Fue en el siglo XVI cuando se levantan palacios renacentistas. Ávila fue visitada por todos los reyes y príncipes. Y en esa época fue cuando nació la figura más universal, Santa Teresa de Jesús: una mujer adelantada a su época.

Los siguientes siglos para Ávila fueron nefastos, la adjudicación de las cortes en Madrid hizo que toda la nobleza cerrara sus castillos para afincarse en la capital: la ciudad quedó de nuevo abandonada. Y a fínales del siglo XIX, empezó a terminar la decadencia de todo el tiempo atrás, ya que con la fabricación del ferrocarril hizo que la ciudad estuviera más cerca de la capital.

En Ávila se puede encontrar una rica gastronomía como las legumbres típicas de la tierra, las judías blancas o pintas de Barco de Ávila, las carillas o los garbanzos de la Moraña. Es una cocina de platos fuertes y de cuchara. Platos como el cocido Moragueño hecho con hortalizas y legumbres, repollo arriero, pimientos rellenos y las populares patatas revolconas. Ávila también posee embutido de la tierra con las matanzas; el lomo, los chorizos de olla y las morcillas. También es conocida en la gastronomía a ternera de Ávila, el chuletón a la parrilla, el cochinillo, el cabrito, el cordero y la caza. Para la repostería tenemos las yemas de Santa Teresa, torrijas, amarguillos, huesitos, tortas y empiñonados. También nos ofrece de sus tierras los vinos de Cebreros o de El Tiemblo.


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