Cuatro ciudades del interior de España de gran atractivo histórico,cultural y gastronómico: Ávila, León, Mérida y Toledo
Según la Organización Mundial del Turismo,
España se trata del cuarto país del mundo en cuanto a número de turistas
extranjeros, con más de cincuenta y tres millones de turistas en el año 2010,
por detrás de Francia, Estados Unidos y China.
España es un país turístico, que atrae a millones de
viajeros todos los años, por sus playas, su patrimonio artístico y por la
variedad gastronómica que posee.
El sector
del turismo representa aproximadamente un 10% del Producto interior bruto del país, con respecto a los ingresos del sector por
países.
Además, un activo turístico tanto nacional como internacional son sus monumentos y ciudades; España posee el mayor número de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, junto con Italia, llegando a sumar cuarenta y un lugares con dicha designación. Hay trece ciudades españolas que tienen el título de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, como Ávila, Segovia, Toledo, Mérida, Córdoba, Cuenca…
Evolución del turismo en el siglo XX
Durante la dictadura franquista el turismo se
concibió como una nueva y buena fuente de ingresos para el país. La expansión del turismo está relacionada con el desarrollo
social y económico de las naciones. El turismo no se desarrolló verdaderamente
hasta que llegó una medida social, las vacaciones pagadas, que se alcanzó a
partir de los años 30 para la población de los países industrializados. Con
esto se promovió el turismo en general.
Nace el Ministerio de Información y Turismo en 1951, cuyo primer ocupador será Gabriel Arias Salgado. Los promotores del turismo español muestran una España que ofrece sol, playas, parajes naturales poco explotados, gastronomía y precios bajos. Además, se amplía la red de paradores y albergues y se lanza la campaña “Spain is different”.
En los 50, se da un crecimiento del turismo y las agencias de viaje españolas se multiplican a raíz de la primera, Viajes Marsanrof (Actual Viajes Marsans).
Los precios bajos y las ventajas fiscales hacen que los extranjeros comiencen a invertir en el sector. Conrad Hilton abre su primer hotel en Madrid, el “Castellana Hilton” en 1953.
El Plan de Estabilización de 1959 supuso el comienzo del boom turístico, motivado por el crecimiento del poder adquisitivo de la nueva clase media, además, de el bajo coste y mejoras de las infraestructuras turísticas.
Gracias al turismo, España, dispone en la dictadura de las divisas necesarias para acelerar y consolidar el crecimiento económico en los años sesenta y posteriormente, ya que el turismo se convierte en uno de los pilares de la economía, pero a costa de una serie de daños, como el grave deterioro ecológico de parte del litoral.
La oferta turística se concentró primordialmente
en la Costa Brava y la Costa del Sol, así como en las Islas Canarias y en las Islas Baleares.
En los años ochenta predominaba el turismo de nivel medio-bajo y se intentó mejorar la oferta turística potenciando el turismo de calidad, ya que se habían deteriorado los modelos de dependencia con operadores internacionales y, al entrar en crisis el modelo tradicional de sol y playa, aparecen nuevas formas para solventar el desplome turístico.
Por la crisis turística, se fomentaron nuevas modalidades
de turismo, como el turismo de la tercera edad, el turismo deportivo, rural,
urbano, cultural…De esta forma forma se pudo disminuir la dependencia del
exterior, motivando un turismo interior con más expectativas. Este cambio de
modelo se recogió en el Libro Blanco del Turismo de 1990.
En los años noventa se produce el segundo boom
turístico español; competidores
turísticos como Marruecos y Argelia ven disminuida su afluencia por la Guerra
del Golfo, además de que se organiza en España acontecimientos como La
Exposición Universal de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona, que
motivan las visitas turísticas y mejoran la imagen de España en el
mundo.Turismo extranjero
España es el segundo país del mundo
que más turistas extranjeros recibe, según la Organización Mundial del Turismo, por detrás de Francia, y
disfruta de una cuota del 7% del turismo mundial.
España
recibió un total de 56,7 millones de turistas extranjeros durante el 2011, según datos del Ministerio de Industria, Energía y
Turismo. De estos, el 84,3% vinieron a España por razones de ocio o de
vacaciones, el 7,2% por motivos de trabajo o negocios, el 4,8% por motivos
personales, y el resto por otros motivos.
La mayor
parte procedían de Europa occidental y septentrional, y suelen ser alemanes,
británicos, franceses, italianos y portugueses en busca de sol y playa. Los
destinos más elegidos son Cataluña, Islas Baleares, Islas Canarias, Andalucía y
Comunidad Valenciana. Todos estos lugares coinciden en ser Comunidades
Autónomas que están bañadas por el Mar Mediterráneo. Barcelona es la ciudad más
visitada de toda España.
Turismo nacional
A pesar de
que el turismo extranjero es muy abundante, no hay que olvidarse del turismo
nacional, ya que los residentes en España hicieron más de ciento cincuenta mil
viajes dentro del país, con más de seiscientas cincuenta y seis mil
pernoctaciones.
Los viajes
de turismo nacional se hicieron principalmente por motivos de ocio y vacaciones
aunque también se realizaron por visitas a familiares y amigos, por motivos de
trabajo y por estudios.
El turismo nacional está más
equitativamente repartido por la geografía española que el de origen
extranjero. Aunque Andalucia es
el principal destino turístico nacional, también están otros puntos turísticos
como la Comunidad Valenciana, y Cataluña. Posteriormente, se encuentran Castilla y León, Galicia, Castilla La Mancha y la Comunidad de Madrid.
La gastronomía española es amplia y variada, con platos
típicos como la paella, el cocido, la fabada, el jamón
ibérico, el marisco o el pescado. Además, España es el primer productor del aceite de oliva, que se emplea en una gran variedad de platos, y es muy apreciado
en otros países.
Por lo tanto, España se trata de un
país que recibe turismo tanto nacional como internacional, y los lugares más
conocidos y visitados suelen ser las zonas costeras. Y, por ello, centraré la información de las siguientes entradas del blog acerca de lugares emblemáticos del interior del país, que son ciudades plagadas
de un gran enriquecimiento histórico, cultural, monumental y gastronómico, las cuales merece mucho la pena conocer.
Las ciudades turísticas seleccionadas
para descubrir sus enclaves históricos y monumentales y, tratar un poco de su
destacable gastronomía tradicional han sido las cuatro siguientes:
Ávila, León, Mérida y Toledo
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